Respuestas
Respuesta:
Rol del Estado en los procesos de
urbanización periférica de las ciudades colombianas
Explicación:
Por Tatiana Benavides y Andrés Leaño
Tatiana Benavides. Trabajadora Social egresada de la Universidad Industrial de Santander (Col). Becaria de la Ma-
estría en Políticas de Desarrollo (POLDES), Universidad Nacional de la Plata (Argentina).
Andrés Leaño. Profesor UNIMINUTO. Trabajador Social egresado de la Universidad Industrial de Santander (Co-
lombia). Especialista en Pedagogía para el Desarrollo del Aprendizaje de la Universidad Nacional Abierta a Distancia
(Colombia). Becario de la Maestría en Políticas de Desarrollo (POLDES), Universidad Nacional de la Plata (Argenti-
na). Master en Intervención social y comunitaria SIAC (España).
El proceso de urbanización está unido a la construcción de ciudad que obedece a parámetros
normativos basados en la legalidad y en las condiciones que impone el statuquo, que a su vez
conlleva a una fuerte demanda de suelo, servicios públicos, vivienda e infraestructura, donde los
gobiernos de países periféricos presentan incapacidad para suplir la demanda y garantizar a todo
ciudadano el derecho a la ciudad. Por tal motivo, se han ido desarrollando nuevas formas
alternativas y espontáneas de hacer ciudad, conocidas como urbanizaciones informales,
caracterizadas por asentamientos humanos auto-producidos. “Es un fenómeno social, económico,
político e ideológico-cultural, por medio del cual la comunidad busca solucionar las necesidades
más sentidas, a través de acciones que la colocan por fuera de los marcos normativos y
convencionales, reconocidos por el statu quo”. (Torres, 2009, p.47).
En América Latina, la urbanización informal se ha constituido en el modo más distintivo de
desarrollo urbano. Desde los tiempos anteriores a la colonia hasta la actualidad, la región se ha ido
consolidando netamente urbanizada. El 80% de la población total vive en áreas urbanas, en
comparación a Europa con un 73%. Se espera que para el año 2050 la población sea casi 87%
urbana (UN-Hábitat, 2012a).
En el Conurbano bonaerense (Argentina), la informalidad es la principal forma de crecimiento
poblacional. De acuerdo al estudio realizado por Techo Argentina sobre el relevamiento de
asentamientos informales, se evidenció que “más de la mitad, es decir el 57% de los asentamientos
del país, se halla en la Provincia de Buenos Aires, siendo casi el 40% de la población de Argentina
la que habita en esa jurisdicción”. (2013, p.27).
Por otra parte, las cifras identificadas en ciudades de otros países de la región -como Venezuela,
Ecuador, Perú y El Salvador- indican el aumento del proceso de producción informal del espacio
urbano (Ídem, p. 11.). Este fenómeno ha tenido diferentes interpretaciones en búsqueda de las
causas de sus orígenes y soluciones. Desde mediados de los 80, los gobiernos latinoamericanos han
implementado programas de regularización hacia los asentamientos irregulares, precarios -villas
miseria, favelas, tugurios, abadis, slums, etc.- desde todos los ámbitos gubernamentales, con el
objetivo de frenar la pobreza urbana, sin lograr el éxito esperado de acuerdo al informe de Estado