• Asignatura: Historia
  • Autor: Aidacastell
  • hace 2 años

¿cuál es mi opinión sobre el actuar del personaje del lobo?
(cuento de Caperucita Roja :


Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su
madre la quería mucho y su abuela mucho más. Esta buena mujer le había mandado
hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo: —Anda a ver cómo está tu
abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de
mantequilla.

Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban
por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con
un lobo, le dijo: —Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.

—¿Vive muy lejos?, le dijo el lobo.
—¡Oh, sí! —dijo Caperucita Roja—, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
—Pues bien, dijo el lobo, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién
llega primero

El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo,
entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela y tocó a la puerta: Toc, toc.

—¿Quién es?
—Soy tu nieta, Caperucita Roja, dijo el lobo, fingiendo la voz, te traigo una torta y un tarrito de mantequilla
que mi madre te envía

La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó: —Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues
hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela,
esperando a Caperucita Roja, quien, un rato después, llegó a tocar a la puerta: Toc, toc.
— ¿Quién es? Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela
estaba resfriada, contestó:

—Soy tu nieta, Caperucita Roja, te traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre te envía.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz: —Tira la aldaba y el cerrojo caerá.

Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en
la cama bajo la frazada:

—Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven conmigo.

Caperucita Roja se acercó y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela.
Ella le dijo:
—Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
—Es para abrazarte mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué piernas tan grandes tienes!
—Es para correr mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes!
—Es para oír mejor, hija mía.
—Abuela, ¡que ojos tan grandes tienes!
—Es para ver mejor, hija mía.
—Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes!
—¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió)
Ayudas :(

Respuestas

Respuesta dada por: mr6368927
14

Respuesta:

mi opinión esque es un papel muy inportante en el cuento y ala vez es muy divertido actuar como el lobo

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