Había una vez, durante el siglo XII, en un pequeño pueblo de Inglaterra, un viejo negociante que se vieron en la desafortunada posición, ya que pedia dinero prestado a diestra y siniestra, y esto lo llevó a acumular una enorme deuda, era una suma importante de dinero que debía a un tesorero usurero, lo que podría significar el encarcelamiento por un largo tiempo. El tesorero, un hombre mayor, de carácter desagradable y feo, quería casarse con la hermosa hija del negociante y por lo tanto le propuso un trato, le dijo que renunciaria a su deuda a cambio de la mano de la hermosa hija, para que fuera su mujer. Tanto el padre negociante como su hermosa hija se negaron rotundamente, entonces el tesorero les describe la naturaleza de su propuesta, les dijo que pondría una piedra roja y otra verde en una bolsa vacía y que la hermosa hija tendría que elegir una sin. Al elegir la piedra verde, la joven hermosa se convertiria en su esposa y la deuda de su padre negociante quedaría saldada; la piedra roja en cambio, no sólo acabaría con la deuda, sino que, además, la libraría de la obligación de casarse con él, pero si se negaba a elegir, su padre sería arrestado y encarcelado. Estaban los tres de pie en el jardín de la casa del negociante, en medio había un pasillo central; mientras conversaban, el tesorero se inclinó para recoger dos piedras pequeñas; pero la hermosa hija del negociante, que le estaba observando atentamente, se percató de que las dos piedras que metia en la bolsa eran verdes.
xpedroginox:
bro que tengo que hacer en si?
Respuestas
Respuesta dada por:
1
Respuesta:
La mujer puede cambiar los terminos, es decir, hacer que al elegir la piedra verde quede libre, o puede buscar un testigo que muestre las piedras antes de que ella escoja alguna
Explicación:
Preguntas similares
hace 2 años
hace 2 años
hace 2 años
hace 5 años
hace 5 años