• Asignatura: Historia
  • Autor: milagroslucerobarzol
  • hace 4 años

Arriba muy arriba en lo alto de la cordillera peruana, en un pueblecito llamado
Acobambilla un día de cosecha, nació Sumac, ella era una papita hermosa, redonda y
sonrosada y con unos ojitos tan alegres que inmediatamente la bautizaron con el nombre
de Sumac que en quechua quiere decir "La Mejor".
-Es muy hermosa -escuchaba decir a Don Áureo que era quien la había sembrado.
-Sí, tiene el tamaño y peso ideal -contestaba Vicente tomándola entre sus manos y
separándola de sus compañeras.
Sumac, era un poco tímida, no se atrevía a preguntar por qué la separaban de sus
amigas con las que había compartido su crecimiento bajo la tierra.
Cusi, una papa muy alegre que estaba cerca de ella le dijo entonces:
-Sumac, no te das cuenta de lo que pasa, has sido escogida para ir a Francia, al
Concurso Internacional de la Papa.
-¿Yo?, ¿yo? -preguntaba Sumac.
-Sí -le contestaba Cusi, -ahí van las mejores papas del mundo y le dan un premio a la
mejor de todas, yo se lo escuché decir a Don Vicente antes de que te cosecharan.
Y así fue que Sumac, acompañada de su amiga Cusi partió de viaje. Primero llegaron
a Lima, ahí se encontraron con muchas pero muchas papas, todas diferentes, habían
papas blancas, rojas, negras, amarillas, con abundantes ojos y con pocos ojos, grandes,
medianas y pequeñas, las amigas estaban asombradas, ellas no sabían que en su familia
había tanta variedad de primos y primas, quisieron contar cuantas habían, pero eran
realmente bastantes, según se enteraron después, que en el Perú, hay más de cuatro mil
variedades diferentes de papa.
-¡Qué bueno que no seguimos contando! -dijo Cusi cuando se enteró.
-Hay tantas cosas que no sabemos- respondió la papita Sumac con un poco de
tristeza.
Luego, todas las papas fueron llevadas a un elegante salón de exhibiciones y la gente
pasaba y miraba a todas las papitas, algunos inclusive las levantaban para mirarlas por
todas partes, Sumac estaba un poco asustada.
-¿Por qué me miran tanto? -preguntaba
-Porque eres la mejor -le contestaba la papita Cusi.
De pronto vieron a Don Áureo y a Don Vicente venir muy contentos. Don Áureo tomó
a Sumac en sus manos y la llenaba de besos diciendo:
-¡Eres la mejor, sí yo sabía que eras la mejor!


-Y ahora a Francia- Decía Don Áureo, al tiempo que se abrazaba con Don Vicente.
A los pocos días todos viajaban a París a participar en el Concurso Internacional de la
Papa.
Sumac estaba nerviosa, todo ese lujo no iba de acuerdo con su manera sencilla y
dulce de ser, ella posada sobre una mesa con un largo mantel de fino encaje blanco. Don
Áureo le había puesto un lindo chullo y una colorida pollera, Don Vicente le decía que se
veía muy bonita con sus ojos alegres y su color sonrosado.
De pronto, se le acercaron unas papas diciéndole burlonamente:
-¿Tú eres Sumac, la papa peruana? ja, ja, ja.
-Sí yo soy -respondió tímidamente Sumac.
-Escúchame papa fea, yo soy Pome de Terre, una papa francesa de primera calidad, y
aunque todos digan que tú eres la favorita no te hagas ilusiones que yo te ganaré.
Sumac miraba atenta a esta papa francesa que con sus brillos y lentejuelas se movía
de un lado para otro contorneándose y llamando la atención. Luego se le acercó una papa
muy gorda y cachetona y le dijo:
-Yo soy la reina, la mejor, a mi me llaman Patata y vengo de los mejores laboratorios
agrícolas de España.
-¡Ay, qué sobrada!- dijo de pronto otra papa que se lucía con un gran sombrero rojo y
azul adornado con muchas estrellas.
-En mi patria me llaman potatoe y se logran las mejores papas, por eso no duden que
yo seré la ganadora.
Sumac entonces se puso triste, ella provenía de un sencillo sembradío y de pronto
sintió que no podía competir con todas esas papas tan fertilizadas y elaboradas, su tristeza
era tal que sus grandes ojos se pusieron muy decaídos, Don Áureo al verla se preocupó
mucho y llamó a Don Vicente, quien sospechando el motivo de tristeza de la papita le
comenzó a contar:
-Sabes Sumac, hace muchos años, los Incas sembraban y se alimentaban de papa,
cuando llegaron los conquistadores al Perú y se dieron cuenta de que era un gran
alimento, la llevaron por todo el mundo y gracias a la papa en Europa se salvaron de morir
de hambre muchos hombres después de la guerra mundial.
Al escuchar esto, la papita se puso contenta, sus ojos volvieron a brillar con alegría y
cuando el jurado dio la lista de ganadores, Sumac que ocupaba el primer puesto,
comprendió lo importante que es conocer, amar y valorar nuesta patria y regresó al Perú
trayendo el mejor trofeo que es el orgullo de ser peruano.

Respuestas

Respuesta dada por: rosanasevilla1974
0

Respuesta:

y tu te vas jugando enamorar


milagroslucerobarzol: no
rosanasevilla1974: entonces xomo
milagroslucerobarzol: yo no se como jugar a enamorar
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