• Asignatura: Castellano
  • Autor: hausercervantes
  • hace 4 años

alguien me puede dejar un cuento de terror pq mi google no sirve ​

Respuestas

Respuesta dada por: oliverguaman05
2

El hombre de los sueños

En enero de 2006, un psiquiatra de Nueva York recibió en su consulta a una de sus pacientes como un día cualquiera. En aquella sesión, la joven le explicó que había soñado en repetidas ocasiones con un hombre al que ni si quiera conocía. Tenia una calva incipiente, las cejas muy gruesas y los labios extremadamente finos, en especial el superior. Mientras oía la descripción, el facultativo dibujó el retrato del sujeto. No le dio mayor importancia y lo dejó sobre la mesa.

Las tornas cambiaron cuando, en sus siguientes consultas, dos pacientes más aseguraron haber visto al mismo hombre en sueños. El psiquiatra decidió hacer copias del dibujo y enviarlo a varios compañeros de profesión. Meses después, vieron que el número de personas que habían soñado con él no paraban de aumentar y optaron por crear una página web en la que se registraran todas sus apariciones. Los facultativos descubrieron que el misterioso hombre se había colado en los sueños de cerca de dos mil personas.

Sus “apariciones” son de lo más dispares. Uno de los pacientes aseguró haberlo visto vestido de Papá Noel. Otro dijo haberse enamorado en cuanto lo vio. Un tercero asegura que cuando sueña que vuela, el hombre lo hace junto a él, y nunca habla.

El fenómeno ha dado pie a múltiples teorías conspirativas. Una de ellas señala que el intruso es una persona real con la habilidad de irrumpir en los sueños. Otra, incluso afirma que se trata de un proyecto oculto de los gobiernos para controlar las vidas de los ciudadanos. La hipótesis más científica, sin embargo, indica que este rostro forma parte de la “conciencia común”.

Y a ti, ¿alguna vez se te ha presentado en sueños?

Respuesta dada por: arianavera21
0

Respuesta:

La niña de la cinta roja

Había una vez una niña y su nombre era Ana. Ella siempre llevaba una cinta de seda roja atada a su cuello con un nudo muy apretado. Desde que estaba en quinto de primaria, Ana tenía un amigo cuyo nombre era Juan.

Ahora, ambos estaban a punto de terminar la secundaria y Juan, como antes, quería saber por qué Ana siempre llevaba la cinta de seda roja.

—Ana, por favor dime por qué siempre llevas esa cinta puesta.

Ana se limitó a sacudir la cabeza con suavidad sin dar respuesta.

Tiempo después, Ana y Jaime se hicieron novios y al cabo de unos años se casaron. Ana dio a luz a 2 hermosos hijos. Los niños también le preguntaban sobre su cinta, pero ella respondía con evasivas. Cansados de no recibir respuesta, no volvieron a tocar el tema.

Así vivieron durante muchos años hasta que un día Ana se enfermó gravemente y dijo entre sollozos:

—Jaime, siento que voy a dejar este mundo pronto. ¿Todavía quieres saber por qué siempre llevo la cinta roja atada a mi cuello?

Jaime asintió, secó las lágrimas de sus ojos y la abrazó.

—Quítame la cinta para conocer la respuesta —dijo Ana.

Fue entonces que Jaime llevó sus manos temblorosas hacia el cuello de Ana y desató lentamente el apretado nudo.

El mismo momento en que Jaime aflojó la cinta por completo...

¡La cabeza de Ana cayó al suelo!

Preguntas similares