Respuestas
Explicación:
Los primeros ordenadores, diseñados en los años 50 del siglo XX, fueron creados como herra-
mientas profesionales para desarrollar tareas que requerían hacer complejos cálculos numéricos.
Eran enormes calculadoras programables que requerían personal altamente cualificado.
Desde entonces hasta hoy, la informática ha sufrido una evolu-
ción marcada por dos tendencias: del ordenador en el trabajo,
hemos pasado al ordenador en casa; y el profesional altamente
cualificado se ha convertido en el usuario o usuaria doméstico.
Hoy en día, la mayor parte de las personas que usan ordena-
dores los emplean para navegar por Internet, comunicarse con
amigos y familiares, entretenerse con videojuegos, leer noticias
y publicaciones, ver vídeos o escuchar música. Sólo ocasio-
nalmente, utilizan procesadores de texto avanzados, hojas de cálculo u otras aplicaciones de
productividad.
Además, desde finales del siglo XX, la tendencia a la portabilidad es imparable: el uso casi univer-
sal de teléfonos móviles, que caben en un bolsillo, o la migración de los ordenadores de sobre-
mesa a los ordenadores portátiles, son ejemplo de ello.
El desarrollo de Internet y los avances en nanotecnología, nos ofrecen un conjunto de nuevos
aparatos que, sin ser propiamente ordenadores, tienen un tamaño y una potencia comparables
a las de los PC. Estas prestaciones son más que suficientes para el usuario medio.
Nos referimos a los teléfonos inteligentes (o “smartphones”) que
están desplazando a los teléfonos móviles convencionales, y a
las tabletas (o “tablets”) que compiten en prestaciones con los
ordenadores portátiles.
Al pequeño tamaño y peso de las tabletas y los teléfonos inteligentes, se añade, como en los
PC, la multifunción: sobre un sistema operativo pueden instalarse aplicaciones que amplían las
funciones del aparato de forma indefinida.
Estos dispositivos portátiles son, en realidad, ordenadores de pequeño tamaño, aunque su uso
está más orientado al consumo, a las comunicaciones y el entretenimiento.
La aparición de estos dispositivos portátiles ha sido tan importante que incluso hay quien pro-
nostica el fin de la era del ordenador personal tal y como hoy lo conocemos. Mientras los dispo-
sitivos portátiles incrementan su potencia y prestaciones, los ordenadores tienden a hacerse más
pequeños. Las diferencias entre ordenadores y estos otros dispositivos tienden a diluirse cada
vez más.
El futuro parece dibujar un uso combinado del ordenador, portátil o de sobremesa, auxiliado por
distintos tipos de aparatos portátiles que el usuario o usuaria puede llevar consigo en todo mo-
mento. Mientras el ordenador de casa, o del trabajo, proporciona toda su potencia para las apli-
caciones más profesionales, los dispositivos portátiles añaden la portabilidad y su conectividad a
través de las redes móviles.
Otra tendencia en la evolución tecnológica actual, es el uso generalizado de las telecomunicacio-
nes sin cable y de Internet como centro de almacenamiento de la información, sistema de trans-
misión de datos, o incluso, como plataforma de aplicaciones y sistemas operativos “en la nube”