texto 1
William Shakespeare dijo; "La red de nuestra vida es un mezclado
estambre de hilos buenos y malos que se juntan". La aplicación de
sólo una de las ramas de la actividad humana —la ciencia— parece
confirmar tal adagio. Sin embargo, ¿tiene que ser así? ¿Estamos
programados biológicamente para la agresión y la guerra?
No soy una autoridad en genética, pero ni en mis lecturas ni en
toda una vida de observación he visto ninguna evidencia de que
estemos condenados genéticamente a hacer el mal. Por el
contrario, en una visión muy general, diría que estamos
destinados genéticamente a hacer cosas beneficiosas para la
especie humana, y que los aspectos negativos son
equivocaciones. En otras palabras, creo en la bondad inherente
del hombre.
La especie humana es el resultado de un proceso continuo y
natural de evolución; la adquisición del poder de pensamiento
original ha acelerado de gran manera el proceso de la evolución
natural. Ha dado como resultado enormes progresos en todos los campos de la civilización: arte, literatura, medicina, y por sobre
todo, ciencia. Sin embargo, estos avances en la ciencia han llevado
a la adquisición de la capacidad de autodestrucción, al desarrollo
de medios de destrucción de la especie humana en sí misma.

texto 2
La idea de que el cerebro humano no alberga ninguna tendencia
intrínseca a la violencia, y que la violencia es el producto de la
cultura, se enfrenta a un hecho evidente sobre la historia humana.
Como dijo Winston Churchill: "La historia de la especie humana es
la guerra. A excepción de algunos breves interludios nunca ha
habido paz en el mundo; y mucho antes del inicio de la historia la
lucha sangrienta era ya universal e incansable".
Durante muchos años, los intelectuales han tratado de negarlo a
través del mito del salvaje pacifico, según el cual se concibe al
"salvaje" o al cazador-recolector como al representante de una
naturaleza humana no corrompida por las influencias malignas de
la civilización. Sin embargo, en los pueblos preagrícolas, no es
extraño que un tercio de los hombres mueran a manos de otros
hombres, y que casi la mitad de los hombres hayan matado. De
hecho, en la sociedad actual, que es más pacífica, entre el 70 y el
90% de los hombres y el 40 y el 60% de las mujeres dicen que han
tenido la fantasía de asesinar a alguien.
¿Acaso sirve algo de todo esto como "justificación" de la guerra o
de la violencia? Obviamente que no. No se concibe cómo podría
haber algo en el comportamiento de los cazadores-recolectores
que nos disuadiera de nuestra repulsa hacia la guerra y de
nuestros esfuerzos por erradicarla.

pregunta
Tanto en el texto 1 como en el texto 2 se cita a otros
autores (Shakespeare y Churchill), con el fin de:
Mostrar que la idea según la cual los seres humanos
nacen con un instinto agresivo es recurrente y está
arraigada.
Argumentar que, aunque el ser humano es
naturalmente bondadoso, la vida en sociedad lo
desvirtúa y lo conduce a la guerra.
Respaldar la idea de que existen tendencias naturales
en el ser humano que lo disponen hacia la violencia.
Indicar que en diferentes épocas se ha evidenciado un
equilibrio entre la bondad y la maldad innatas en el
ser humano.

Respuestas

Respuesta dada por: juanjosemartes387
5

Respuesta:

siempre Sé humilde y respetuoso con la gente sencilla

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