¿Por qué suponen que Austria y Prusia estaban en contra de las medidas que se llevaban a cabo en Francia?
Respuestas
Respuesta:
Se conoce como Primera Coalición (1792-1797) al primer esfuerzo coordinado de las monarquías europeas para contener la Revolución francesa. Las campañas bélicas se extendieron por Europa Occidental y el Caribe, convirtiéndola en una guerra a gran escala.
Explicación:
La coalición se inicia con la invasión del territorio francés por Austria y Prusia, y como respuesta ofensiva Francia declara la guerra a la Monarquía Habsburgo de Austria el 20 de abril de 1792, guerra a la que poco después se unirían el Reino de Prusia, Gran Bretaña, España y otros estados. A pesar de las derrotas iniciales de los ejércitos franceses, a partir de 1794 estos lograron imponerse en el campo militar y derrotar sucesivamente uno por uno a todos los países que habían entrado en la coalición antifrancesa. En 1795, Prusia y España firmaron la paz con el país galo y se retiraron de la coalición, al tiempo que era establecida la República Bátava como un estado satélite francés en Holanda. A partir de ese año el Directorio Francés preparó diversas operaciones para lanzar ofensivas en Alemania y el norte de Italia. Tras los últimos años en que las tropas francesas lograron mantener su hegemonía, en 1797 se firmó el Tratado de Campo Formio entre Francia y Austria, poniendo fin a la primera coalición.
Este acuerdo de paz no fue muy duradero ni del todo efectivo, ya que Gran Bretaña continuó en guerra y al año siguiente se volvió a formar una Segunda Coalición antifrancesa y la reapertura de hostilidades.
Respuesta:
El 20 de abril de 1792, la Asamblea Legislativa votó, con la única oposición de Robespierre y sus seguidores, que temían que la guerra pudiese provocar una restauración del Antiguo Régimen, la declaración de guerra a Austria. Sin embargo, el ejército francés de las primeras hostilidades mostró una gran debilidad, y Prusia, en virtud del acuerdo de Pillnitz, se unió a Austria, y ambas enviaron a sus disciplinados ejércitos dirigidos por Fernando de Brunswick, cuyo manifiesto sirvió de catalizador a la agitación revolucionaria y provocó la caída de Luis XVI. Ello tuvo sus repercusiones en el ejército revolucionario que, el 20 de septiembre de 1792, logró rechazar en Valmy al poderoso ejército de los aliados. La victoria de Valmy fue celebrada con un entusiasmo sin precedentes, coincidiendo con la apertura de la Convención Nacional.
Austria y Prusia, preocupadas por los asuntos polacos, decidieron retirar sus ejércitos. Las tropas francesas, animadas por su éxito, decidieron seguir en su retirada a los ejércitos aliados, y pasaron a la ofensiva. En pocas semanas conquistaron Saboya y Niza, posesiones del rey de Cerdeña, y Spira, Worms y Maguncia, en el Rhin. El 6 de noviembre de 1792, en la batalla de Jemmapes, el ejército francés, bajo el mando de Dumouriez, derrotó el ejército austríaco y Bélgica quedó incorporada a Francia.
Explicación: