Respuestas
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Confronta a los xenófobos en tu propia vida. Es posible que tengas un pariente o amigo que tiene ideales nacionalistas o racistas. Dedica tiempo a hablar con él sobre su punto de vista. Cuando converses con un racista, nacionalista o xenófobo, evita atacarlo directamente. En vez de eso, enfatiza que sus ideas son equivocadas y recuérdale que es una buena persona que puede y debe dejar de lado la intolerancia.
Utiliza argumentos razonados y calmados para ilustrar que no tiene que temer a un grupo de personas solo porque son diferentes.
Sorpréndele con nueva información que podría cambiar su perspectiva. Por ejemplo, si un católico tiene miedo de los musulmanes, podrías mencionar que los musulmanes en realidad veneran a María o que reconocen a Jesús como un gran maestro.
2
Pregunta por qué percibe a un grupo como una amenaza. La xenofobia a menudo no es más que un sentimiento de sospecha o desconfianza hacia el “otro”. Presionar a la persona sobre por qué exactamente considera las diferencias en la cultura, religión o vestimenta como una amenaza es el primer paso para hacerle cuestionar sobre sus propias creencias intolerantes. ¿Es el color de piel? ¿El acento? ¿Las prácticas religiosas? ¿Determinados estereotipos sobre los comportamientos? Estas son algunas de las causas más comunes de la xenofobia.
3
Demuestra cuán problemática es la xenofobia. La xenofobia da como resultado la discriminación, el racismo y el nacionalismo, todo lo cual a su vez inspira la violencia, la hostilidad y la explotación.[3] Muchas de las peores atrocidades del mundo, desde el Holocausto hasta el genocidio de Ruanda, fueron inspirados por sentimientos xenófobos. Educar a las personas sobre estos hechos históricos ayudará a evitar futuros brotes de xenofobia. Otros ejemplos de xenofobia que posteriormente fueron aceptados como desastres o situaciones vergonzosas son:
el caso de Sacco y Vanzetti
los campos de concentración para estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial
los disturbios en Alexandra, Sudáfrica durante el 2008
4
Búrlate de la xenofobia. La comedia puede revelar el lado absurdo que subyace en la retórica xenófoba.[4] Utiliza bromas y sátiras para ilustrar cuán tonto es faltar el respeto y negar la ayuda a otras personas solo porque son diferentes. Por ejemplo, un popular grupo de parodia en Hungría criticaba la propuesta del gobierno de construir un gran muro a lo largo de la frontera para evitar el ingreso de los inmigrantes expresando emoción por el retorno de la Cortina de Hierro.
También podrías dibujar una caricatura que arremeta contra los demagogos y las políticas xenófobas.
Si bien la xenofobia es un problema serio, la comedia es una buena herramienta para expresar desacuerdo con las ideas xenófobas y desafiar tales creencias.
5
Vive tus ideales. Sé un ejemplo para los demás de la manera de forjar un mundo más unido y tolerante. Desarrolla coaliciones con grupos marginados en temas políticos y sociales. Asimismo, únete a equipos deportivos, clubes o grupos con aficiones que tengan una diversidad étnica en los miembros. Los grupos de estudio de idiomas extranjeros y las clases de cocina que promueven la cocina mundial son una buena elección. Mostrar una solidaridad visible con el “otro” en la vida diaria es una forma simple, pero importante de derrotar la xenofobia.